Hablando mal y pronto, me tienen los huevos llenos. Si, leyeron bien, y si piensan que se me chisporroteó algún término va de vuelta: me tienen las bolas en salsa… resulta que hace ya varios días que vengo con una serie de episodios que retractan la ineptitud e inoperancia de algunas personas, especialmente ligadas al sector en el que me muevo, o sea, en la informática.
A los que se sientan tocados, no se asusten, no soy tan boludo como para criticar abiertamente a mi propio proveedor de hosting, porque podría correr la misma suerte que un par de camaradas bloggers a los que le han llegado cartas documento y demás artilugios.
Para empezar, les comento que en mi departamento tengo a Fibertel como proveedor de internet, desde hace ya aproximadamente 10 meses. El servicio empezó funcionando bien los primeros 2 días, hasta que de un momento para el otro nos quedamos sin señal de Wi-Fi. Llamé al soporte técnico, me hicieron un par de preguntas de rutina y me arreglaron el servicio. Al poco tiempo descubrí que el Router que me habían dado era tan choto, que cada vez que había un bajón de tensión o un corte de luz se desconfiguraba todo al carajo y tenía que volver a llamar. Me dieron como solución “la sucursal virtual”, a la que entré hasta hace aprox. 2 semanas cuando ya me cansé de tener que hacer un trabajo totalmente innecesario. Llamé de vuelta al soporte técnico, pero esta vez para decirles que quería que me cambien el router, o de lo contrario me iba a dar de baja del servicio. Me dijeron que al reclamo lo podía hacer solamente mientras el router no esté andando correctamente. Curiosamente desde ese momento el servicio funciona con normalidad (cosa que antes no pasaba, y hubo días en que se cortaba hasta 3 o 4 veces por día). Arto de que me agarren de pelotudo decidí ponerme en campaña y buscar una empresa que me ofrezca un servicio de calidad, sin importar si tenía que garpar 2 mangos más o 2 menos.
De casualidad me engripo y me tengo que volver a mi pueblo, donde pasé unos días en cama y por ende miré un toque de tele para no morirme del embole. En una veo una publicidad de Arnet, donde decía que te daban “7 megas turbo a 99 pesos x mes”(en realidad los 7megas reales los recibís creo que sólo 2hs por día… tremenda currada, pero era mejor que el sorongo que tengo ahora). La promoción era, para colmo, por un año si lo contratabas desde el sitio web de Arnet. Apenas la vi creí por primera vez en mi vida querer a Telecom. Ni bien me recuperé y me puse al día quise entrar y llenar el formulario de contratación desde el sitio web de Arnet. Necesitaba un teléfono fijo, cosa que no tengo, asi que intento con enviar un mensaje a través del formulario de contacto para preguntar si no existía la remota posibilidad de que haya excepciones, el formulario ni siquiera funcionó y perdí todo lo que había escrito. Ya casi frustrado decido llamar al 0800 que tienen para preguntar como era la onda, ahora viene lo divertido: tuve que discutir con una mina, quién estaba totalmente segura de que yo no poseía un servicio de banda ancha (¿tendrán una cámara en casa?), porque “la banda ancha viene por el teléfono”, y que lo que yo tenía era “otra cosa”. Tuve que cortarle porque si me ponía realmente a discutir la iba a tener que cagar puteando, y sinceramente no era mi día (y se ve que el de ella tampoco).
Como decía Perón: “Las personas son buenas, pero si se las controlan todavía más”… A lo que voy con todo esto, no es que las empresas de internet le estén afanando hasta las ganas de vivir a las personas, más allá de que sea cierto. El quid de la cuestión consiste en que los controles por parte del estado para garantizar la seguridad de los servicios no existen, no importa el rubro que sea, siempre son 2 o 3 empresas (con suerte, cuando no es una sola) que controlan con total impunidad todos los servicios, se pasan de vivos y se burlan de la ignorancia de la gente, porque si nos ponemos a pensar, nos meten el dedo en el culo por la simple razón de que somos ignorantes y no sabemos como defendernos. Y al estado lo considero constituido por una manga de ignorantes todavía más ignorantes que nosotros, todavía no se como no se dan cuenta que si perpetuarse en el poder es realmente lo que quieren, haciendo las cosas bien podrían gobernar 100 años sin que el pueblo diga una palabra, ganarían todavía más guita y mmm… no, pensándolo bien no: esos infelices a los que el pueblo vota no pueden hablar de sentirse bien ética y moralmente, que quieren que les diga. “Vamos bien”.