Semana en los paises bajos

Holland

La verdad que si bien hay muchos lugares en los que me he sentido como en casa, en Holanda fue algo especial. La hospitalidad es una de las virtudes típicas de los holandeses, obviamente no de todos, pero si de la gran mayoría. No habia alcanzado a llegar que ya sabía que no me iba a querer volver.
La semana entera no tuvo ningún desperdicio, era cuestión de levantarse a las 6 de la madrugada y acostarse bien tarde. Durante el día bicicletear, navegar, y viajar todo lo posible, y a la noche ir a algún PUB o a la casa de algún que otro compañero de la escuela.
La mayoría de los días he parado en la ciudad de Burgum, y iba a la escuela a Drachten, esas ciudades pertenecen al estado de Frisia, que se caracteriza principalmente por sus amplias llanuras, y por la personalidad típica de esa región: gente muy abierta, gaucha y muy, pero muy nacionalista.
El medio de transporte por excelencia en Holanda es la bicicleta. No contamina, es barato y es saludable. Realmente pienso que el tema de las bicis es algo que muchos países deberían copiarle a Holanda. Es impresionante ver como todo el mundo bicicletea hasta la escuela o al trabajo, incluso es muy común ver gente con saco, camisa y corbata, posiblemente banqueros o empresarios que también utilizan la bici como medio de transporte para ir al laburo. Sinceramente me gustó mucho la idea de dejar de depender tanto de los autos.
Si tenés planeado viajar a Holanda, es muy probable que pases por Amsterdam. La verdad que la ciudad me gustó mucho, si bien no es la ciudad más hermosa en la que he estado hasta el momento tiene sus particularidades que la hacen única(a parte de los coffee shop y otras boludeces, obviamente). Vale la pena pasar por el museo de Van Gogh y ver algunas obras espectaculares, pasar por las calles estrechas del centro de Amsterdam y ver las promiscuidades que venden las simpáticas señoritas holandesas en las tiendas de souvenirs y también navegar por los canales y ver algunos edificios y lugares que transforman el paisaje urbano de la ciudad en algo casi exótico.
La comida, las costumbres y el temperamento de los holandeses difieren totalmente al de cualquier otro lugar en el que haya estado antes, la verdad que valió mucho la pena haber viajado a estas tierras bajas. Fue una de las mejores semanas de mi vida.

Fin de semana en Hamburgo

Al principio pensé que el paisaje iba a ser por demás de monótono e industrial, pero me equivoqué. Resulto ser que este fin de semana tuve la oportunidad de viajar a Hamburgo, “la ciudad de la bahía” al norte de Alemania. Mis expectativas fueron superadas ampliamente a tal punto que podría afirmar que es la ciudad mas hermosa en la que he estado hasta el momento. El paisaje es bastante moderno, (salvo en el casco viejo, obvio) y es una ciudad con excelentes servicios y comodidades.

Atardecer en Hamburgo

En Hamburgo vive la mayor cantidad de millonarios de Alemania, asi que se pueden ver muchos hoteles lujosos y glamour en las calles, pero por otro lado hay otra realidad: la realidad de los Homeless(hombres sin casa) y de la gente pobre que vive casi en la miseria. En una de las ramblas principales se encuentra el “Atlantic Hotel”, que fue donde se alojó Michael Jackson cuando vino a Alemania, tan solo hay que hacer unos 100 metros para ver gente durmiendo debajo de los puentes que comunican las distintas partes de la ciudad, sin nada, durmiendo en carpas o en el piso. Los contrastes también son un tema para recalcar dentro de Hamburgo.

Atlantic Hotel Hamburgo

Para los que les guste el Cabarett, los clubs nocturnos y los teatros promiscuos, la “Redeban Straße” tiene de todo un poco: sex shops, putas, McDonald’s, restaurants, hoteles y demás… y hay una calle especial en la que está prohibida la entrada para menores de 18 años(aunque he entrado :-P ) y para mujeres, donde podés ver como las putas se asoman de las ventanitas de las calles para decirte que entres.

El puerto también es un lugar muy hermoso, con un ambiente un poco mas industrial, aunque en algunos barrios se pueden ver construcciones muy nuevas y hasta futuristas. Me encantaría tener un departamento o una oficina en esa zona, pero lamentablemente los mejores lugares son muy “exclusivos” y solamente la gente tremendamente rica puede permitirse vivir ahi. En fin, Hamburgo es una ciudad bastante cara y para gente que tiene unos ingresos muy buenos.

En conclusión, no se cuando voy a volver a ir, ni siquiera se si es que voy a volver a Hamburgo, pero realmente, y a diferencia de la mayoría de las ciudades en las que he estado, Hamburgo tiene esa “cosa” que hace que te enamores de la ciudad. Hasta ahora, es definitivamente una de las ciudades a las que me iría a vivir si tuviera la plata para llevar un ritmo de vida al estilo hamburgués :-) .